Secretaría de Educación Pública: ¿Administrar, educar, utilizar o engañar?

Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de nuestra editorial.

Por: Tinta Blanca 

(Escribe con la verdad)

Sirva este articulo como un análisis de las nuevas reglas operativas del programa Escuelas de Tiempo Completo, hoy conocido como La Escuela es Nuestra. Este programa sirve de ejemplo transparente de la concepción que tiene la SEP sobre su función, la idea de sus maestros y de la propia educación, así de cómo su ejercicio como órgano de gobierno.

Empiezo estas líneas, con cierta nostalgia y añoranza (empiezo a sentirme viejo), recordando cuando se funda la Secretaría de Educación Pública (SEP), por aquel gran pensador JOSÉ VASCONCELOS, un adelantado a su época, que, en sus básicas concepciones sobre la educación, en su ideario, concentraba y resumía en su ALFABETO, PAN Y JABÓN, una verdadera educación integral.

Sin tanta jerga pedagógica, filosófica, mucho menos demagógica, este gran pensador concebía que una educación integral, debe unificar los esfuerzos del ejercicio de gobierno, brindando una alimentación (las letras con hambre no entran), la higiene como base primordial de una cultura de prevención y de salud.

En nuestros tiempos actuales, nuestros secretarios dirían: “la educación es el bien primordial de nuestra nación, el bien superior de la niñez debe ser salvaguardado por las administraciones, superando las políticas de sexenio, para convertirse en un ejercicio de gobierno permanente”.

Vasconcelos simplemente pensaba, que la Secretaría debía preocuparse por los alumnos y en ellos debía concretar su esfuerzo (Recursos Humanos y Financieros); pero claro, Vasconcelos era un verdadero SECRETARIO, prefería renunciar a ser manipulado u obedecer a ultranza ordenes, BELLOS TIEMPOS AQUELLOS, TRISTE NUESTRO PRESENTE.

Analicemos ahora, como ejemplo explícito de lo expuesto, las reglas operativas del Programa: La Escuela es Nuestra (PLEEN). Este programa se convierte en la más visible imagen de lo que la educación representa para nuestra Secretaría de Educación y en específico, para nuestra estimada secretaria.

En cuanto a los criterios de selección de las escuelas beneficiadas, los indicadores son: planteles en municipios con presencia de población indígena o afromexicana; índices elevados de marginación; contextos de pobreza y pobreza extrema; contextos de alto índice delictivo. En este sentido, coincido que quien menos tiene es quien más necesita. También visualizo un constante desprecio y marginación hacia la clase media, que en palabras de nuestro mandatario se ha vuelto “aspiracionista”.

Recordemos que esa clase media trabajadora, es la que en gran parte sostiene a nuestro país, es aquella que integra una gran cantidad de base tributaria, es aquella que trabaja más de ocho horas diarias, a costa de su familia, es aquella en que ambos padres laboran. Esta clase, ¿no merece una escuela de jornada ampliada? El reducir a este universo de población el beneficio de la ampliación de jornada, reviste un desconocimiento de la geografía económica del país, conceptos básicos que la SEP y que quien la atiende deben tener.

He llegado a pensar que nuestra Secretaria de Educación desconoce el programa, sus bondades, sus beneficios y alcances, prefiero pensar que los desconoce y no que su intención es simplemente borrarlos, porque no son parte de los aportes que esta administración ha propuesto. Es aquí donde me cuestiono: ¿QUE ES PEOR: ¿LA IGNORANCIA, LA ARROGANCIA, LA TESTARUDEZ O LA MALA INTENCIÓN?

En dichas Reglas Operativas, se establece que los Comités Escolares de Administración Participativa (CEAP) en asamblea con la Comunidad Escolar, determinaran si la escuela acepta la ampliación de jornada a 6 u 8 horas. Lo que es importante mencionar, es que una de las atribuciones del gobierno por ley, es el establecimiento del calendario y horario escolar, es decir, una de las atribuciones del gobierno se está dejando en manos de los Padres de Familia, lo que es por lo menos, cuestionable, que sino peligroso.

En este  mismo orden de ideas, si los Padres de Familia, deciden dicha ampliación, de acuerdo a estas Reglas Operativas (RO), LOS PADRES SERAN LOS ENCARGADOS DE PAGAR A LOS DOCENTES QUE CUBRAN HORARIO EMPLIADO, esto es aberrante, LA RECTORIA DE LA EDUCACION CORRESPONDE AL ESTADO, si bien es cierto, los recursos que se manejen serán emanados  del PLEEN, quien pagaría de manera directa (previa expedición de un recibo despachado por el tesorero de CEAP, que dicho sea de paso debe ser preferentemente mujer, porque los  hombres son de cuestionable honorabilidad)  serían los Padres de Familia, la separación monetaria que tanto se ha defendido entre padres y maestros, para poder defender la autonomía de cátedra de docentes y la rendición de cuentas de los padres, estaría totalmente desdibujada y borrada del imaginario de la educación.

Además de esto, pensemos, el máximo del monto a una escuela beneficiada, es de 600 mil pesos, las Reglas Operativas especifican que, de este mismo presupuesto, si así se decide, se debe pagar la alimentación, el horario ampliado, y las mejoras de infraestructura.

Hablemos de dinero sin miedo con transparencia, los docentes con Jornada Ampliada reciben vía SPEI un depósito de $1800 quincenales, es decir, $3600 mensuales, que sin duda contribuían a su economía y subsistencia. Si una escuela contara con 20 maestros, al mes se deberían pagar unos 720 mil pesos en solo horarios de jornada ampliada.

Cabe la pena aclarar, las reglas operativas no especifican si los montos de esos pagos serán los mismos, si aumentan o se reducen, ¿QUE PASO CON LA DIGNIFICACIÓN AL MAGISTERIO?

Dicho lo anterior LA SEP Y QUIEN LA DIRIGE, está engañando a nuestra población; el dinero existente como tope máximo simplemente no alcanza para mantener a una escuela de jornada ampliada y mucho menos alimentación.

Maestra Delfina, no juegue con el magisterio al decir que la Jornada Ampliada puede continuar, usted sabe que esos montos no son suficientes, y si no lo sabe, renuncie a su Secretaría, pues un ejercicio básico de administración de los recursos se lo comprueba.

No es posible hacer más, con el mismo presupuesto, no se aplica lo de aquella canción de Don Chava Flores, MIRA BARTOLA, AHÍ TE DEJO ESOS DOS PESOS…

Sr. presidente, aún seguimos creyendo en usted, puede recapacitar, en verdad queremos seguir apoyándolo, seguir en su proyecto.

Maestra Delfina, la Secretaria de Educación Pública, si bien es cierto se encarga de administrar, tiene un gran componente humano: LA NIÑEZ DE NUESTRO PAÍS, no intente engañar, no disfrace verdades, que cuando se desnudan son mentiras, no use la Secretaría para anhelos políticos mexiquenses. Sea más como Vasconcelos, que espero, no se esté retorciendo en su sitio de descanso eterno.

P.D. de las Secretarías Estatales ni menciono, solo son extensiones y esbirros de la Secretaría Federal.

 

 

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